Dos unidades de una importante compañía en Buenos Aires, están dedicadas a procesar Glifosato, herbicida que puede procesarse en forma seca o semi-seca. En nuestro caso es semi-seca con un contenido de 20% de solidos – Densidad: 1.12 kg/m3 – Temperatura: 58ºC – Presión de Trabajo: 6 Kg/cm2 – Caudal Min.: 21 m3/h – Caudal Máx.: 50m3/h. Cada unidad tiene instalada una válvulade 2” tapón auto-lubricado de 4-vías marca Tufline y otras varias del mismo tipo fabricadas por otro fabricante.

Problema

Luego de cinco semanas de la puesta en marcha de la planta, la misma requería de frecuentes paradas debido a que tres de los cuatro puertos de esta válvula de cuatro vías estaban simultáneamente comunicados, contaminando el proceso aguas abajo. Cada 7 a 10 días personal de mantenimiento debía parar el proceso para proceder a cambiar los elementos blandos de sellado. Ellos también habían ya testeado camisas de sello más duras con 15% de carga de fibra de vidrio, no obstante el problema persistía. No bien requirieron nuestra asistencia, encontramos que contrataban a terceras compañías para efectuar la reparación de las mismas con partes no originales y total desconocimiento de como montar los componentes internos de sellado. La camisa de sello era modificada para emplazarla dentro del cuerpo de la válvula con herramientas inapropiadas, no quedando debidamente anclada y girando sobre sí misma obstruyendo parte del pasaje. Como consecuencia de la reducción en el área de pasaje, la velocidad del fluido era incrementada considerablemente erosionando una buena porción del material de asiento hacia aguas abajo y perdiendo toda capacidad de sello hacia la vía que debía permanecer cerrada y la consecuente contaminación del proceso.

Solución

El ingeniero de ventas de Klinger Argentina FCS propuso el uso de una camisa de sello de material más compacto molecularmente que el que se venía utilizando a fin de incrementar la resistencia mecánica y además se sugirió que la reparación de la válvula con este nuevo asiento, se llevara a cargo en la planta de Klinger acondicionada para tal fin y con personal idóneo, especialmente entrenado para llevar a cabo dicha tarea. Luego de dos meses de testear ésta válvula en proceso, los ingenieros de mantenimiento abrieron e inspeccionaron la misma confirmando que el glifosato no había afectado esta vez a la camisa.

Como el nuevo material había excedido y la forma correcta de reparar la válvula habían excedido las expectativas de rendimiento respecto de la camisa usada anteriormente, los ingenieros de la División de Control de Fluídos de Klinger Argentina y el personal de mantenimiento de esta planta, han desarrollado también una continua relación basada en la confianza mutua y el permanente soporte tanto de la reparación como así también de la automatización de sus válvulas.

Segundo paso

Fue conocer que sucedía con el resto de las válvulas instaladas en el mismo proceso ya que, en frecuentes visitas a la planta, habíamos visto que todas las válvulas de 2-vías eran manufacturadas por nuestro competidor quien utilizaba PTFE virgin como material de sus camisas de sello. Tomando una, no nos sorprendimos al ver la erosion causada apenas abierta la válvula, entonces sospechamos que este fenómeno era causado por la ausencia de labios en sus puertos.
Todas las válvulas de tapón encamisadas poseen en sus puertos labios laterales los cuales no protegen completamente la camisa del glifosato. Solo nuestra válvula posee labios rodeando los puertos en sus 360°

Debido a la ausencia superior e inferior del labios, una porción de la camisa migra aguas abajo como consecuencia de la alta velocidad del fluido erosivo durante la apertura, cierre o aun en posición de estrangulamiento. Esta ausencia de material de sello hace que el fluido encuentre rápidamente el área superior de sello y rompa el sello de labio reverse del sistema superior con la subsecuente fuga aguas abajo y por el vástago.

Solución

Recomendamos para este problema una válvula con cuerpo de Alloy 20 con Tapón y Jaula de Control en Hastelloy “C” por dos razones: 1) La jaula protege a la camisa de la erosión evitando que el fluido impacte directamente sobre la misma y 2) Como muestra las fotos arriba, con labios solo en los laterales de ambos puertos, la camisa migra por la parte superior e inferior de los mismos siendo por esta razón indispensable que los labios rodeen a los puertos en sus 360°.

Los ingenieros de mantenimiento evaluaron todas estas características y decidieron testear una válvula de 3” para comparar rendimiento con su competidora. La misma fue colocada en Octubre y fue desarmada luego de un año en servicio a fin de chequear las condiciones de su jaula, camisa, tapón y sellos superiores. Las fotos abajo muestran que no hubo daño a estas partes gracias a la presencia de la jaula y los labios rodeando ambos puertos. A partir de entonces más de 50 válvulas de 2” a 6” se han vendido a esta planta y lo más importante: Continúan trabajando muy bien!